Los conductores de los autos que circulaban por la carretera norte miraban extrañados la patrulla detenida en un lugar solitario y que, a todas luces, se veía abandonada. La mayoría simplemente se encogía de hombros, pero otros más preocupados esperaron a encontrarse con algún oficial de policía para darle la novedad.
El comisario Brown estaba en su oficina como acostumbraba después del mediodía. Ya le parecía un poco raro que Pete y Joe no hubieran aparecido ni lo hubieran llamado para notific