Después de llegar a casa, los chicos subieron corriendo a sus habitaciones como siempre acostumbraban. Charlotte también se retiró a sus habitaciones, no quería ver a su marido porque si se le ocurría preguntarle cómo le había ido, de seguro se le subirían los colores al rostro al recordar el encuentro con Brian Lancaster.
¡Había sido todo tan extraño! Ella no pensaba encontrarse con él ese mismo día. Pero lo malo había sido que, mientras se medía los vestidos y se probaba la ropa interior y l