Mundo ficciónIniciar sesiónYa que el trayecto lo han hecho sin tener idea hacia dónde van, porque les han colocado unos lindos sacos en la cabeza, cuando el vehículo se detiene, Dan siente una especie de corriente cuando los hacen bajarse del primer vehículo.
Alguien se les acerca y piensa que podría ser ella, pero cuando les quitan los sacos, ve a un hombre casi tan alto como ellos, corpulento y de edad. Díaz.
-Señor Abbot, señor Finnick – les dice con cordialidad, sin dej







