Siempre había querido saber de quién era el riñón en mi cuerpo, especialmente si era de alguien que conocía. Pero, dejando a un lado la curiosidad, jamás creería en las mentiras de Cinque otra vez.
Rechacé la oferta. “No necesito saber”.
Luego de decir eso, actué como si nada, como si no me importara. “No me importa de quién vino. Ahora mismo, estás en problemas. ¡Tú partida es algo bueno para Clifford y para mí!”.
Si Cinque se quedaba, ella definitivamente crearía más problemas. Viendo su c