“Qué niña tan glotona”.
Cedar solía pensar en lo feliz que sería si ella fuera lo primero que viera cada vez que se despertara. Solía pensar que sus extravagantes esperanzas nunca se harían realidad.
Había estado obsesionado con ella, y todavía lo estaba en ese momento. ¿Acaso su sueño finalmente se hizo realidad ahora que ella finalmente estaba a su lado?
“Leoncita, no nos hemos visto en cinco meses. Eres muy aventurera y despreocupada. Siempre apareces y desapareces tan repentinamente. Si