“Sí. Hermano Mayor, eres tan guapo. Es obvio que le gustarías a cualquiera. Además, te ves más maduro y confiable que Hermano Ralph. Se siente más tranquilizador estar contigo”, respondió Isabelle.
Cedar le dio a Isabelle la sensación de que valía la pena confiar en él. Isabelle se sentía extremadamente segura con él.
Isabelle se acercó a Cedar y lo abrazó del brazo. Ella sonrió y dijo: “Hermano Mayor, de verdad te atreviste a preguntar si me gustas o no. ¡Has mejorado en los últimos dos días!