“Sí, Señor Schick”.
A las dos niñeras se les pidió que salieran de la habitación.
Zachary miró a Cedar y le dijo: “Tú vendrás con nosotros también”.
“Está bien. ¿Deberíamos llevar al Tío Sam con nosotros?”.
Sam seguía siendo el tutor de Cedar a pesar de que la promesa de Sam con Zachary ya había caducado. Zachary vio la sinceridad de Sam ya que él estaba dispuesto a continuar siendo su tutor. Pensando en esto, él le instruyó al Asistente Yair pagarle a Sam un salario mensual igual al de Leo.