Punto de vista de Camelia:
Estaba trabajando en mi tarea, cuando Lucifer entró en nuestra habitación, por la noche. Ni siquiera le dediqué una mirada.
Estaba escribiendo duro y rápido, en la laptop. Necesitaba enviarlo en dos días.
"¿Cómo estuvo tu día, preciosa?".
"Esta esclava tuvo un buen día, AMO," respondí, poniendo un énfasis extra en la palabra Amo.
Lucifer arqueó una ceja y una sonrisa divertida se formó en sus labios.
"Me gusta escuchar que me digas amo. Pero tú no eres mi esclava