Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo setenta
Suspiro resignada—Que difícil es esto —me levanto y tomo el reloj en mis manos.
Geneva
Cuanta gente no quiere algo asi de bonito y yo solo quiero desaparecerlo de mi vista. Me lo coloco y me observo de pies a cabeza en el gran espejo.
Estoy gritando por los poros: soy una niña fresa, mírenme.
Niego sonriente y camino fuera







