El impactante silencio duro solo unos segundos antes de que su padre estallara furioso, gritando incoherencias, mientras Jess y Amanda hacían todo lo posible por calmarlo.
Amaris observó su lucha sin emoción ni temor. Ya era hora de que todos escucharán algunas verdades.
‘¡Amaris, ya basta, has ido demasiado lejos! ¡Mira cómo está tu padre! Después de todo lo que he hecho…’ Espetó Amanda mientras forcejeaba con su marido tratando de calmar a su lobo.
‘¡¿Todo lo que has hecho?!’ río incrédula.
‘