El tiempo siguió su curso en el reino, marcando nuevas etapas y capítulos en la historia de la familia real. Los jóvenes herederos crecieron y asumieron responsabilidades mayores, llevando adelante la visión de Lexi de un reino donde la valentía y el amor fueran los pilares fundamentales.
Los hijos de Ben y Amaris se destacaron como líderes sabios y compasivos, cada uno contribuyendo con sus habilidades únicas al bienestar del reino. La magia florecía en las manos de algunos, mientras que otros