"Vamos a casa", dice y se da vuelta.
Miro a Miranda con asco. “Si alguna vez vuelves a hacer lo que hiciste hoy o la de la gala, me olvidaré de que estás embarazada y te haré pedazos. Que hoy sea una advertencia”.
Sonrío con satisfacción cuando la veo encogerse sobre sí misma. Tres cortes recorriendo su rostro.
Me vuelvo hacia Michelle, que tiene lágrimas corriendo por su rostro.
“En cuanto a ti, te lo advertí, no me escuchaste. Sebastian es mi pareja, acéptalo. Si vuelves a acosarme, te des