Me despierto sintiéndome más relajada que en mucho tiempo. Mi espalda estaba contra el frente de Sebastian. Mi trasero en su entrepierna y su mano sostenía mi teta posesivamente.
No sé por qué esperaba que se fuera mientras yo dormía pero no lo hizo. Miro hacia afuera y veo que ya era de noche. Aunque debería levantarme para prepararnos algo de comer. Me quedo en sus brazos, necesitando sentir su calidez solo por un segundo.
Recuerdo esa tarde. Cuando me tomó una y otra vez. Él cumplió su prom