Enzo
—¡Vámonos de aquí, Enzo! —me pide Adolph mientras yo estoy como un estúpido viendo a Cyrene alejarse con él.
Mi tío toma mi brazo y me jala de improvisto, yo me sacudo de su agarre y acomodo mi chaqueta antes de dar media vuelta. Sé que lo que hice fue una estupidez, pero me duele que Cyrene lo haya preferido a él por sobre mí. Sus heridas no son nada en comparación a lo que estoy sintiendo en este momento.
Camino con paso acelerado hasta el todoterreno, me subo y cierro la puerta de un po