Crear una buena atmósfera para que Tobias se sintiera cómodo era lo más recomendable, sobre todo porque Garlan sabía que esa noche sería larga; dormir mucho no estaba dentro de sus planes. Lo que sí quería era información.
Se sentó junto a la ventana después de arrojar algunos cojines en el suelo y recostó su espalda contra la pared. Entre sus piernas sentó a Tobias, con la espalda de él contra su pecho, y le puso la copa de vino entre las manos, con líquido sacado de una nueva botella de mejor