Mundo ficciónIniciar sesiónGarlan agarraba con fuerza el mango de la sombrilla y caminaba con el hombre hacia la salida, donde ya un auto los esperaba. Por alguna razón sus pasos se sentían mucho más pesados de lo normal, como si a donde quisiera ir fuera en otra dirección.
No escuchaba lo que le decía el omega. Él parloteaba, pero él no lo atendía. Su mente estaba ocupada en ese momento. Al llegar delante del taxi le abrió la puerta y movió l







