Era demasiado temprano para estar pensando en cosas que le consumían toda la energía, y más si tenía un día largo por delante. Tal vez la razón era que estaba nublado afuera y por eso el sol no entraba a la habitación; con razón estaba un poco más oscura de lo normal.
Bueno, mejor levantarse de una vez e ir a trabajar, pero no se movió cuando se percató de la posición en la que Tobias estaba durmiendo. Había estado tan enajenado con los roces de él hacía muy poco que no se había dado cuenta, pe