Mundo ficciónIniciar sesiónEl CEO esperó sentado en el asiento de la tienda mientras veía por el rabillo del ojo cómo Andrew llevaba a Tobías de un lado a otro del local, y por suerte su amigo tenía buen ojo. Para el poco tiempo que llevaban, había logrado escoger una canasta entera de piezas que, mirándolas bien, le quedarían bien al estilo joven y delicado de Tobías.
Por su parte… tenía que reconocer que su rostro, ahora relajado, tenía una leve sonrisa, apenas perceptible, pero estaba allí y había ganado un p







