Capitulo 26. El inicio del invierno.
Desde que regresamos a casa los días se sienten como si fueran irreales, es como si el pasado y las circunstancias por las cuales me case con Demian jamás hubiesen existido, sé que prometí jamás enamorarme de él y que probablemente esté sufriendo algo semejante al síndrome de Estocolmo pero no me importa.
Una parte de mi quiere olvidar todo, pero en el fondo se que el me ha causado mucho sufrimiento, así que aún no he decidido que camino tomar, es como un juego de azar.
Hoy iremos a una fiesta