Mundo ficciónIniciar sesiónMientras yo servía y cortaba su cena, para que pudiera comer a pesar de la cinta que cubría sus ojos, Risa me refirió lo que hablara con la humana. Yo la escuchaba sonriendo, porque recordaba los nombres y posiciones de las humanas que trataba como si las conociera de siempre.
—Hace unos días le di a Almendra, la mujer que limpia la sala de Tilda, un té para su alergia, y anoche Helga… Helga es la antigua intendenta, que ahora me trae la cena para que confíe que no está envenenada, pob







