Mundo de ficçãoIniciar sessãoFue un día complicado. Mendel insistió en partir con su grupo a pesar de la tormenta en ciernes, y luego de resolver con Milo los pendientes, todo y todos parecían precisar mi palabra final.
El cielo se oscureció bajo las pesadas nubes de tormenta, que no tardaron en desgarrarse para derramar su carga de nieve, en grandes copos que un viento cruel del norte azotaba contra los cristales.
Era noche cerrada cuando al fin pude dejar el castillo, hundiéndome hasta las rodillas a cada







