Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe había detenido a varios pasos y me volví a medias para enfrentarla. Asentí tratando de sonreír, porque la tenía a contraluz y el sol me daba de lleno en los ojos. Bardo estaba posado en su hombro, y volteaba la cabeza para mirarme con sus ojos dorados.
—Sí, gracias por venir —dije tratando de sonar tan normal como podía con el corazón latiéndome en la garganta, y aunque no veía bien su cara, advert&iac







