Llegué a casa algo abrumado por lo que acababa de escuchar, pero todos esos pensamientos se esfumaron cuando la vi.
Elizabeth estaba esperándome en la sala con los brazos cruzados, eso me recordó a mi querida madre.
-Puedes explicarme, qué es lo que sucede. Unas
personas han venido desesperada hasta aquí pidiendo ayuda. ¡Hay gente muerta Alfred! Y tú sales corriendo sin decir nada, dime, ¿estamos en peligro?, necesito saber la verdad. Exigió.
-Te he dicho que estarás a salvo cerca de mí, por lo