Miro a mi alrededor, tratando de pensar en una manera de escapar. "¿Qué quieres de mí?", pregunto mientras me alejo de Gregor. "Bueno, tu chico lindo mató a mi Luna, y pensé que sería justo que le pagara con la misma moneda Pero la verdad me vendría bien una nueva Luna, y podrías ser tú", él declara y mis ojos se agrandan. "¡¿Qué?!", digo, lanzándome a correr para intentar evadirlo, pero me atrapa con un brazo. "No tan rápido", gruñe, tirándome hacia atrás.
"Tengo un bebé y necesito ir a casa.