87. Pastel
| Kurt |
Me quedo petrificado en el marco de la puerta, mis ojos visualizan con facilidad a mi gatita, tiene un lindo vestido ceñido a su cuerpo de color naranja, gruño cuando al notar que su pancita se marca demasiado, eso es mío, nadie debería tener el placer de verlo.
— Lamento haberte engañado, pero era por una buena causa— dice Marcus entrando a su casa, yo aún estoy en el marco de la puerta.
— ¿Tú sabias de esto? — me comunico por la lengua de señas.
— Por supuesto, es mi casa — dice y