86. Chequeo de rutina
| Kurt |
Gruño al ver como otra vez el aparato parecido a un micrófono se mueve sobre la piel del abdomen de mi gatita, nunca pensé que una maquina me hiciera sentir rabia y celos y ya van dos veces, ese maldito aparato a tocado más veces su abdomen que yo y por más tiempo.
— Eres un exagerado — dice Albert, yo solo lo ignoro.
— Si sigues frunciendo el ceño te saldrán arrugas — dice mi gatita sin dejar de mirar la pantalla que muestra el interior de su utero donde esta nuestra cría.
Yo quiero de