67. Pequeños placeres
| Albert |
Observo como ella come el quinto emparedado de galleta, malvavisco y chocolate, admito que es algo exagerada la cantidad de azúcar que está entrando a su sistema, pero ella hasta ahora cumplió la dieta al pie de la letra, creo que por lo que resta del día lo dejaré pasar, mañana ya volverá a comer lo que debe.
— ¡ Están deliciosos ! — me mira con la boca llena y los labios cubiertos de chocolate — prueba uno — pide mientras me lo entrega.
Lo como para no arruinar su felicidad, es de