40. Duelo Interno
Albert
Miro al ser despreciable colgando del techo como un cerdo, eso es lo que ella es, no valoro nuestros cuidados, el amor del estúpido humano con el que comparto cuerpo, nuestro perdón y nuestra compasión, además no contenta con eso atacó a mí tesoro más preciado, su irá debía pagarla con nosotros, no con ella.
Veo como de su cuello gotea su sangre, esta boca a bajo desangrándose lentamente, tiene más de diez minutos así, no morirá por eso, pero me encanta ver como sufre en cada segundo y po