Era más que obvia la tormenta que se alzaba en el horizonte enmarcadas por unas nubes rojas que presagiaban un sangriento invierno.
Cha había contratado a los bárbaros de las afueras del reino para tenerlos de su lado como ejército.
Era temeraria sin duda la situación, esa gente usaba armas y técnicas diferentes de combate, los soldados Joseanos estaban temblando; además todos por así decirlo, le temían al traidor Cha.
Pero un Joon ya estaba preparado desde mucho tiempo atrás para la eminente t