—Bueno, mucha charla... Tienes que irte, Gabe. —Después de unos minutos, Logan se cansa de escuchar a su efusivo primo y, con una sonrisa divertida, le pide que se retire—. No me mires así; Larissa y yo tenemos cosas que hablar.
—Así que... ¿cosas?
Mi rostro se vuelve rojo de la vergüenza.
—Niño tonto, es por eso que no consigues novia. —Lo regaña el mayor por la manera tan sugerente en la que dijo esas palabras—. Ahora ve, que tus padres te matarán y me matarán por permitirte venir a escondert