Cuando Edwar llegó acompañado de Arlet para desayunar, se encontró con la noticia del regreso de su hermano. Al verlo, Selena no sólo se sintió incómoda sino celosa al percibir que venía acompañado de su linda enfermera.
—Buenos días, Bodolf. No pensé que volvieras tan pronto —repitió la misma frase de la pelirroja, y el lycan sonrió con sarcasmo.
—Logré desocuparme antes, además no quería estar ni un segundo lejos de mi esposa. Anoche fue inolvidable, ¿verdad mi amor? —Selena sonríe y asien