Mundo ficciónIniciar sesiónChristian apretó sus manos enojado, debía controlarse frente a la arpía, le provocaba tomarla por el cuello y apretárselo hasta quebrárselo, pero no podía hacer eso, Lyn no le perdonaría acabara con la vida de su hermana por muy perra que está fuera. Había salido tan venenosa como su padre, no entendía como la mujer a quien amaba llevaba la sangre de esos malparidos.
—Entonces mi prometido ¿Lo tomas o lo dejas? Estoy esperando tu respuesta, puedo sentarme aquí, y espera







