Eran las siete de la mañana, cuando Mustafá golpeó la puerta de la habitación de Jhon.
-Pasa Mustafá. -ordenó desde el sofá con algunas botellas tiradas. Y sabiendo que era el único amigo que podía encontrarlo ahí.
-Hey....otra vez. ¿Creí que habías superado lo que tanto te atormenta. -dijo Mustafá entrando y mirando el desorden que había.
Jhon levantó la mirada y se carcajeo.
-Sabes Mustafá....vine a este país desconocido con la idea de olvidar definitivamente a una mujer que no es y...no será