CAPITULO 149: QUE ESTÉS CONMIGO.
CAPITULO 149: QUE ESTÉS CONMIGO.
El sol de la mañana se filtraba tímidamente por las persianas de la habitación. Enzo empujó la puerta sosteniendo un ramo de flores en una mano. Tenía el cabello desordenado, las mismas ropas del día anterior y unas profundas ojeras que delataban que no había dormido en toda la noche. Había pasado cada minuto sentado junto a la cama, velando por Svetlana, asegurándose de que no estuviera sola ni un instante.
Cuando entró sus ojos se encontraron con algo que lo d