—Hm... —murmuró Liam brevemente.
Los ojos del hombre permanecieron fuertemente cerrados. Sus párpados no se abrieron ni un poco, mientras su respiración se volvía poco a poco más regular y pesada, señal de que había caído por completo en un profundo sueño debido al agotamiento que había consumido todas sus fuerzas.
Isabella levantó ligeramente la cabeza y observó el rostro de Liam, que ahora parecía completamente tranquilo mientras dormía.
—¿Ya te dormiste? —susurró Isabella, examinando de cerc