Al frente de la sala, el responsable del proyecto del equipo de Liam cerró la última diapositiva con una respetuosa reverencia.
El ambiente permaneció en silencio por un instante antes de que una estruendosa ovación resonara desde distintos puntos de la mesa del jurado. Los principales inversionistas y los miembros del panel evaluador intercambiaron murmullos y asintieron con evidente satisfacción mientras tomaban nota de los puntos cruciales que acababan de ser expuestos.
Algunos de los jueces