Liam abrió lentamente los ojos, sintiendo aquella pesadez en la cabeza que solía acompañarlo después de sufrir una pesadilla durante la noche. Sin embargo, cuando extendió la mano hacia el lado de la cama, las sábanas ya estaban frías y vacías.
Liam se incorporó y se masajeó las sienes durante unos instantes antes de salir de la habitación. Mientras bajaba las escaleras hacia el primer piso, el tenue aroma de mantequilla y pan tostado llegó hasta él, guiando de inmediato sus pasos hacia la coci