Capítulo 8: Su alma perdida.
Era muy peligroso, que lo hiciera su hija siendo autista era aterrador, ella no reconocía el peligro.
— Iré de inmediato, llama a la policía y sal a buscarla, ella no puede andar sola, es muy peligroso. — Musitó con voz rota, tenía un enorme y doloroso nudo en la garganta, sintiendo que le acababan de arrancar el alma y se la habían llevado lejos.
Su alma era su hija y necesitaba recuperarla.
Colgó la llamada sin esperar otra respuesta y salió del baño corriendo para dirigirse a la salida del b