Secuestro...Parte II...
Mientras la sala se llena de humo, Adler se desespera porque escucha a su hermano llorar – ¡tenemos que hacer algo!
- ¡Dime que en algún momento practicaste algún deporte de contacto! – dice Estefan
-Claro que sí – y así mismo se disloca las muñecas lo mismo Estefan, y así se pueden liberar de los amarres – ¡ve por tu hermano yo iré a activar los aspersores!
- ¡De acuerdo! – Adler corre y sube al segundo piso en dónde ve a su hermanito atado en una silla pequeña – ¡hijos de perra, voy a matarlo