Acosando...y Arruinando...
-¡No vuelvas a tocar a mi madre! ¡¿te queda claro?!
- ¡Estefan, por favor! ¡escúchame!
- ¡No tengo porque escuchar a una perra codiciosa como tú! ¡¿te casaste por mi dinero, no?! ¡entonces eso tendrás!
Y así sacando su billetera, Estefan toma cien libras y se los tira a Lizbeth en la cara – ¡Estefan!
-Esto debería compensar tus servicios de prostituta – entrando con Kenia a la mansión
- ¡Estefan por favor!
-Mira Lizbeth, o te comportas, o mandaré a sacarte como para perra que eres
- ¡Por favor,