Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl escándalo llegó un martes por la mañana, como suelen llegar los desastres: sin advertencia, sin fanfarria, solo el sonido escalofriante de un teléfono sonando demasiado temprano y demasiado insistentemente.
Maxton lo respondió al tercer timbre, todavía con los ojos entrecerrados po







