Esmeralda
Veía los diversos titulares, estábamos en la oficina del restaurante, pero ya no nos afectaba, habíamos pasado el día tratando de evitar a los periodistas, por suerte ya no éramos tan extrañas con la prensa, y Diamante era una maestra para manejar este tipo de situaciones.
– ¿Vamos a ver casas? – preguntó Rubí entrando al despacho donde estaba Diamante y yo – el día está delicioso, estamos con el ánimo – nos carcajeamos.
– Nos servirá – declaré y todas estuvieron de acuerdo.
La tar