Esmeralda
Algunos meses habían pasado después de los exámenes. Madame Gema le había dado un lugar a Rubí, quien, feliz por todo, me agradeció y se ha vuelto mi amiga, al igual que Zafiro y Diamante. Pero una de las cosas que más me sorprendió es que las chicas quisieron cambiar sus nombres, tanto Rubí como Zafiro, mientras que Diamante y yo no lo hicimos. No lo necesitábamos.
En este mismo momento estábamos acompañándolas a buscar sus nuevos documentos. Gracias a Gema, nos habíamos vuelto muy am