LUCIANA :
—Hay que correr.
Es lo único que digo y todos empezamos a correr en dirección contraria.
Entramos en un denso bosque y nos detenemos mirando el lugar.
Una extraña neblina empieza a emerger y mis sentidos alertas me dicen que estamos en peligro.
Andrew toma mi mano acercándome más él y Esteban hace lo mismo con Milena.
—No sé por qué siento que estamos en un lugar más peligroso.
Susurra Milena aferrándose a mi hermano y todos le damos la razón.
—Creo que es mejor…
Mis palabras