Me quede congelada, de ese carro bajaron varios hombres que no podía conocer. Ellos de forma brusca se acercaron hacia mi intentando agarrarme pero no me rendi, golpeé sus rostros empujandolos lejos de mi pero mi diminuta fuerza no era nada comparado ante una bestial como la suya.
─ ¡No hagas esto tessa! ─suplique─. No.
─ No me has dejado otra opción.
Los hombres lograron sujetarme empujandome hacia el carro pero un grito los detuvo. Uno de los hombres me tomo dejando que los otros quedaran