Capítulo 26.
NICOLÁS COOPER.
Escucho la puerta principal seguido de un:
—¡Regresamos!
Escucho como se cierra la puerta y después de unos segundos, mi melodía aparece en la cocina.
—¿Estas cocinando?
—Sí —le contesto mientras siento como me abraza desde atrás— ¿Por qué no me despertaste? Pude haberte acompañado.
—No quería molestarte, además, se veía que dormías tan cómodamente —me dice y luego siento como se aleja—. Voy a ducharme, no tardo.
Giro la cabeza rápidamente ante lo último.
—¿No quieres compañía?