Capítulo 62.
NICOLÁS COOPER.
Camino de un lado a otro hasta que la puerta de la habitación se abre y por ella sale el doctor.
—¿Cómo está? —le pregunto preocupado.
—Bien —me contesta—. Aunque va a seguir con dolores de cabeza y mucha sed por unos tres días.
Eso me calma un poco.
—La droga que se le dio era muy fuerte y se le dio una gran cantidad —sigue hablando el doctor—. Tuvo suerte de no tener una sobredosis.
Mierda.
Debí de poner más atención en la dosis.
—Aunque es una fortuna que ya hayan hecho la un