~Marian~
—¿Cómo se te ocurre despreciar a semejante hombre tan rico? —se queja Carlos, paseándose por el jardín. Estaba escuchando todo detrás de la puerta—¿En serio tenías que hacerte la digna?¡Podrías hacerlo después!
Se me escapa una risita viendo lo exagerado que es.
—¿Mi amigo o enemigo? —me cruzo de brazos.
—Tu amigo, pero ese hombre se ve delicioso —se muerde los labios y le mando un golpe—. ¡Perdón, pero está buenísimo!
—Luck debe aprender que no puede hacer lo que quiera conmigo.
P