La noche fría y para los centinelas enemigos sangrienta, pasó lentamente, el sol parecía no querer despertar, la mayoría de la manada tuvo un buen descanso, los cachorritos de habían portado bien y no habían dado muchas molestias a los cansados médicos y enfermeras
— El Alfa Alexander, se encontraba en el comedor desayunando junto a su beta Igori y su Delta Julieta, su humor estaba de perros, había pasado una terrible noche, tener en brazos a su luna casi desnuda y no poder hacerle el amor, era