Al día siguiente, Rebecca está cumpliendo con todas sus actividades, ansiosa por la noche que se acerca. Durante todo el día, está pendiente de su teléfono celular, esperando recibir una llamada o mensaje de Alex felicitándola por su cumpleaños. Al llegar a casa, apenas puede ocultar su frustración.
– Rebecca, ¡esto llegó para ti! – Dice María, entregándole un paquete.
– Gracias, María. – Ella toma el paquete y sube a su habitación, claramente desanimada.
Al entrar a la habitación, se acomoda e